El sol cae,
y, cansado de su trabajo,
se baña temeroso en el mar.
Una pareja de gaviotas,
guardiaciviles del atardecer,
carne fresca de los foniatras,
avisa a los últmos bañistas:
el día ha muerto,
mañana resucitará.
Aida en Sevilla
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El pasado viernes 20 de junio por la tarde, en plena resaca del Premio
Romero Murube, celebramos en la Maestranza la clásica mesa redonda, mesa
piramidal...
Hace 1 día

9 comentarios:
Descanse en paz. Brevemente.
Un abrazo.
Hermoso chapuzón solar.
Un abrazo.
Gracias, chicos. Bienvenido, don Lucena
Y yo en la oficina...
Bonito.
Curioso poema, será verdad aquello que pensé una vez de tu poesía.
Me ha gustado Julio.
Gracias, José María.
Espero que lo que pensaste fuera bueno, Javier.
Un abrazo
He dicho que me ha gustado.
Vicentico.
Lo bello de este poema es que basta una pequeña introspección(no sé si este es el termino adecuado) para sentir viva cada imagen que se nos dibuja al leerte.
Seguimos de ida y vuelta.
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