miércoles, 7 de abril de 2010

Competencias

Los usos típicamente afectivos
plantean problemas de utilidad:
los besos, las caricias y las miradas
no consiguen robarnos el alma
por más que nos empeñemos.
Planteemos un aprendizaje
basado en competencias:
A ver, ¿tú qué sabes?
Quererte- Pues adelante, gitana,
tuya es mi casa.

11 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Muy gracioso todo, pero el final lo es más. Voy a plantear este aprendizaje hoy en clase que el programa de estudios actual es un peñazo. Si le digo "gitano" a un yanki ¿qué me dirá?

Fernando Moral dijo...

Los tres últimos versos, de antología.

Un abrazo.

Alejandro dijo...

Te sales, Julio.
Estoy con los comentaristas que me preceden: el final es magnífico.

Atendiendo a tus competencias, te evalúo con Matrícula.

Ramón Simón dijo...

Coincido.
FInal espléndido.

Un abrazo

América dijo...

El final lo es todo...Que te sigan queriendo.

Abrazos de ida y vuelta repartidos por toda tu casa.Hoy va uno especial para quien llena todos tus espacios con esa alegre risa.

El alegre "opinador" dijo...

A pesar de mi inmensa ignorancia, que ha provocado que no pille las teorías lingüisticas de la entrada anterior, esta sí que la comparto (¡qué presuntuoso soy!). Me apunto al carro que estiman fantástico el final.
Un abrazo de tu amigo "el cortito". Je, je, je.

Miradme al menos dijo...

Plas, plas, plas, plas...
¡Qué bueno, Julio!

madison dijo...

Me has dejado sin palabras.
Qué bonito!!!
Buenas noches Julio

Las hojas del roble dijo...

Gracias a todos: os quiero, gitanos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Un olé por esta mezcla de estilos.

Las hojas del roble dijo...

A ti también, Cotta