lunes, 5 de abril de 2010

Pragmática

Las palabras valen
simplemente su intención:
dejémonos de dislexias afectivas
y otras patologías del alma.
La gramática ha muerto,
viva la pragmática:
que reine con fe,
esperanza y caridad, virtudes del ánima
tres.

15 comentarios:

Rafa Parra Soler dijo...

Las teorías lingüísticas post-estructuralistas hechas poesía.

Saludos, Julio

Las hojas del roble dijo...

Muchas gracias y un abrazo, Rafa.

madison dijo...

Me gustas cuando escribes estas cosas tan bonitas.

Fernando Moral dijo...

Lo leo y lo releo y cada vez me gusta más. Hay que ver todo lo que sabes, maestro.

Un abrazo.

América dijo...

Leo y como Fernando me gusta más cada vez que lo vuelvo a leer(ya voy por la quinta).

Un abrazo de ida y vuelta.

El alegre "opinador" dijo...

Yo, que soy mucho más corto que Fernando y América, lo he leído mil veces y aún no le he pillado el tranquillo...
Un abrazo.

Las hojas del roble dijo...

Muchas gracias, Rafa. Un abrazo

Las hojas del roble dijo...

Honor que Ud.me lo diga, Fer.

Las hojas del roble dijo...

Ay Madi, que me pongo tiehno

Las hojas del roble dijo...

Besos y gracias, America.
Mil abrazos de ida y vuelta

Las hojas del roble dijo...

Paciencia, Opi

Alejandro dijo...

Magnífico, Julio.

Dejémonos de dislexias afectivas... ¡de puta madre, Julio!

Alejandro dijo...

Me quedó incompleto.
Dejémonos de dislexias afectivas y pasemos a la pragmática:
de puta madre, Julio.

Sombras Chinescas dijo...

Las palabras valen su intención... y nos cuestan su interpretación.

Saludos.

Ramón Simón dijo...

Las palabras tienen el valor que cada uno quiera darle.

Un signo es una señal que nos indica un camino que hemos de andar equivocadamente.

El silencio es una palabra mal interpretada en muchas ocasiones.


Un abrazo.