jueves, 26 de enero de 2012

Caricias

Nunca te bañarás dos veces
en las mismas lágrimas de mujer-
sapiens dixit-
ni acariciarás en varios momentos
la misma piel de sus manos.
La prosa de la vida se impone
como el capataz
a la tropa
de albañiles sudorosos;
manda la antiestética.
Y el amor,
fermentado por los años,
se corrompe
en un viejo vaso
sucio como tú.

2 comentarios:

Alonso dijo...

Mariquita, ¿dó estabas? ¡Nos tenías farticos!
Como siempre un gran poema con un final demoledor.
Un abrazo, amigo.

Fernando Moral dijo...

¿Has visto, Alonso, como se hace de querer? Se lleva más de un mes sin aparecer y luego nos mete esos dos primeros versos de knock out. Lo dicho, un mariquita.

Abrazos.