Hay tribus urbanas
que piensan
que una flor marchita
simboliza el fin del mundo.
Otras,
que brincando por las azoteas
podrán robarle
besos a la luna.
Unas terceras,
inocentes como pájaros,
escriben poemas de amor
al dorso de los billetes...
Cuánta estulticia, Dios santo.
Aida en Sevilla
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El pasado viernes 20 de junio por la tarde, en plena resaca del Premio
Romero Murube, celebramos en la Maestranza la clásica mesa redonda, mesa
piramidal...
Hace 22 horas

4 comentarios:
Y que usted lo diga, maehtro. Qué bueno.
Sí, así es. Pero ¿cómo escribiríamos sin esta estulticia?.
Creo que coincidimos en la presentación del libro de Luis Alberto de Cuenca.
Saludos.
Me quedo con la tercera, aunque creo pertenecer a la segunda, si acaso.
Para eso le tenemos amigo mio ,para aprender,directo desde los sentimientos.
Un abrazo de ida y vuelta.
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