martes, 15 de febrero de 2011

Amor civil

No necesito un documento civil
que me diga
que la quiero o no la quiero.
Solo Dios sabe,
presupongo,
la esencia primera de nuestra historia-
y la última-.
No me interesa,
ni por asomo,
la quimera burocrática:
el amor fue siempre
un asunto militar.

9 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Y tan militar Julio, y tan militar...

Miradme al menos dijo...

Semos de la militia amoris. Arrr

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pues creo que tienes toda la razón del mundo.
Saludos.

Aurora Pimentel Igea dijo...

Pero... ¿y las paces, Julio?, ¿Qué me dices de las paces cuando llegan por acuerdo, victoria, derrota o aburrimiento? Un abrazo y hasta el miércoles.

Alejandro dijo...

Así de claro, Roble. O castrense o castrati.

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Olé!

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Aquí un soldado.
Un abrazo, hermano.

Sombras Chinescas dijo...

... en el amor como en la guerra.
Bonita metáfora.

Salud.

verdial dijo...

Opino como "No cogé ventaja miarma", tienes más razón que un santo.

Un abrazo