jueves, 31 de diciembre de 2009
Año viejo
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Jíbaros
Los psicólogos y otros tratantes del alma, en ciertas ocasiones, reducen nuestros dolores y sentires a meras etiquetas (tiene usted un síndrome tal, otro cual…) en una práctica que en muchos casos no está exenta de cierto grado de vampirismo espiritual.
Y en esto, yo me pregunto, ¿es posible encerrar la complejidad del ser humano en un simple nombre? ¿nos estaremos volviendo jíbaros?
martes, 29 de diciembre de 2009
Don José Eusebio de Triana.
José Eusebio Higuerón Vargas nació en 1916 en la cava de los calés, en Triana. Desde su más tierna infancia (llamarla tierna es pura licencia literaria, ya que malvivió en las pésimas condiciones que su entorno le brindaba) mostró especial inclinación por la escritura y se dedicó frenéticamente a componer hermosos poemas que los gitanos luego cantaban en los días de fiesta. Tal fue su frenesí , que llegó a contraer diversas enfermedades mentales relacionadas con el ansia creativa, y media docena de trastornos obsesivo compulsivos.
En los inicios de la Guerra Civil, su familia se muda al barrio de San Julián, en pleno Moscú sevillano, lugar en el que nuestro amigo disfrutará componiendo odas, canciones y algunos opúsculos de carácter panfletario que hacían las delicias del respetable (que no respetado) sector proletario.
Somos el pueblo que grita
a los cabrones fascistas.
Una buena tarde, José Eusebio fue a dar un paseo por El Altozano (la vista del padre Guadalquivir era una de sus fuentes habituales de inspiración) y allí, mardito sea er destino, la bala perdida de un miliciano le reventó el corazón, su pequeño corazón de poeta loco y mal alimentado. En su pantalón, un papel manchado de sangre.
Mama:
Que yo no quiero morir;
más miedo me da la muerte
que las penas del vivir.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Elogio de la lectura

Al cabo de una hora nos vimos en el punto acordado y nuestro hijo mayor traía un pequeño paquete para regalarme. Había invertido en él parte de sus aguinaldos.
- Toma, papá, te he comprado un libro. Creo que he acertado, porque tiene la misma pinta y tamaño que los que te lees.
Lo adoro.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
Retour
martes, 15 de diciembre de 2009
Medias
al calor de las estrellas,
es como si la niña Mar
se estuviese quitando las medias
domingo, 13 de diciembre de 2009
No era verdad
Ya lo sabía,
sabía que no era verdad
la mentira de sus ojos
y que su sonrisa
limpia,
falsa,
resplandeciente
jamás podría morderla.
Sabía que los años,
afilada espada de ausencias,
los separarían,
como dos mitades gemelas y disformes
de un mismo ser,
irreconciliables,
lejanas
y azules, como dicen los poetas.
Y, a pesar de todo,
en silencio, disimuladamente,
la seguía queriendo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Soleares de Triana
lunes, 7 de diciembre de 2009
Montañas de mar, de Carlos Violadé

Escribo estas líneas después de haber terminado de leer el poemario Montañas de mar (Renacimiento, 2009) del joven poeta sevillano Carlos Violadé. Se trata de un pequeño volumen dividido en cuatro secciones de sugerente título (Luz de luz, Montañas de mar, Balances, La llama) y hermosa factura interior.
La poesía de Carlos es desnuda y conceptual, goza de cierto aroma filosófico y respira un minimalismo probablemente heredado de la formación del autor como arquitecto (muy bueno, por cierto). Su lectura es rápida y agradable, pero exige la vuelta atrás en varias ocasiones para reflexionar sobre propuestas que realiza el artista.
El lector intuitivo probablemente considere Montañas de mar como un producto vanguardista; yo, en cambio, creo que es poesía esencial. Recomiendo sinceramente su lectura.
Un aperitivo:
ETERNIDAD
Toda agua
ha sido
mar.
martes, 1 de diciembre de 2009
El burro de Ocnos
Tengo una compañera de trabajo que se autoproclamó hace muchos años mi balanza personal y siempre se preocupa por mis variaciones de peso. A mí me importa un carajo. Probablemente a ella le preocupe más.
En fin, así somos. Me gusta acompañar a los demás, no que me lleven tirando de la guita, de la cuerda de pita o del perlón.