En las islas desiertas,
especialmente en aquellas
con un buen trampantojo
de palmeras de plástico, fibra o polispán,
el mar es más turquesa
y el cielo,
más profundo.
La lúgubre góndola
-
(Liszt)
Junto al embarcadero, mecidas por las aguas,
parecen ataúdes, como si aún los cuerpos,
en pugna con la muerte, golpearan la tapa
y el chapote...
Hace 4 días
3 comentarios:
Y tú que lo digas, maehtro. La ilusión es así. ¿Qué es la vida?
Un abrazo.
Me quito la boina, a pesar de mis escasas lanas. Siempre he flipado con los trampatojos.
Un abrazo trampl'oeilero
Siendo ustad tan de las hojas del roble no deja de resultar curioso pasar al trampantojo de palmeras, ya sean de plástico o fibra... Un saludo cordial.
Publicar un comentario