viernes, 22 de abril de 2011

La lluvia


La lluvia rompe el silencio de los tejados
y espanta impenitente a los gatos
amantes de la uralita.
Se han quedado vacías, tristes, las calles.
Hoy solo cantarán saetas las nubes,
con su voz ronca y desacompasada.
Qué injusto es, Dios mío, el tiempo (también el meteorológico).

5 comentarios:

Ramón Simón dijo...

Sic,


abrazos

Fernando Moral dijo...

Impactante tu tiempo (también el poético)

Un abrazo.

El alegre "opinador" dijo...

Y que lo digas...

Julio dijo...

Gracias, chicos, muchas gracias

América dijo...

Desde aquí tambien lo lamentamos,eso tiene el tiempo no está en nuestras manos.

Unos cuantos abrazos de ida y vuelta repartidos.