La luna, barnizada de brillo,
controla lejana el universo.
Un avión, maldito engendro mecánico,
la rompe por la mitad
con luces de sangre roja y azul,
estelas de hacha sin filo.
Aristocrática luna, que abrazas la fe de la ausencia,
disculpa esta intromisión
en tu intimidad antigua.
Wunderwarer Wunderlich
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De todos los tenores que he podido oír, Fritz Wunderlich es sin duda el más
grande: por la belleza inigualable de su timbre, por su fraseo, por su
técnic...
Hace 2 días

2 comentarios:
Me gusta esa luna aristocrática y señora.
Muchas gracias, Cotta. Un abrazo
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