domingo, 22 de noviembre de 2009

A tientas

Buscas a tientas

el futuro

de un pasado que no existe

y nada es…

Y la nada,

aun siendo,

no aparece

por ningún sitio

(ni siquiera por debajo del colchón

que con tanto esfuerzo compraste

en un centro comercial).

Buscas a tientas

el pasado

de un futuro que ya ha sido.

Y lloras

enjugando con tu llanto

los signos de la perdición.

26 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Mis respetos al árbol de la vida.

¡Estoy un poco cortado todavía!

América dijo...

Suscribo lo escrito por el señor Javier.
Además me siento repentinamente tan sola ante ese roble.

De ida y vuelta...

Miradme al menos dijo...

Bien tirado, robledal de Corpes.

El alegre "opinador" dijo...

Buen roble de profundas raíces. Este quedará protegido para el futuro que ha de venir y que aún no palpas.

Fernando Moral dijo...

Enhorabuena por el re-re-estreno. En cuanto al poema, como ya te dije una vez, me ha dado un gran dolor de cabeza, así que tiene que ser muy bueno.

Las hojas del roble dijo...

No te cortes, Javier. Bienvenido

Las hojas del roble dijo...

No te sientas sola, que aquí estás con un amigo de ida y vuelt, América

Las hojas del roble dijo...

Espero tener puntería, Miradme

Las hojas del roble dijo...

Ojalá se así, Opinador.

Las hojas del roble dijo...

No sé yo...en fin, el dolor de cabeza...

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Tal vez Ismael Badiola, bertsolari, pueda explicar la relación del roble con tu apellido. Pero claro, él pertenece también a un pasado que no existe.
Un abrazo.

Octavio dijo...

Me incorporo al robledal, como no podía ser de otra forma. Ay, esos robles, que tantas escenas han contemplado...
Un abrazo.

Las hojas del roble dijo...

Un abrazo, profe

Las hojas del roble dijo...

Como los olivos, pero del norte, Octavio.
Bienvenido.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Buen comienzo, Hojas de Roble. Te seguiré, aunque sea a tientas.

Alejandro dijo...

Qué ganas tenía de echarme bajo el roble de la foto para leer poemas como éste. Si cierro los ojos, y busco a tientas, creo estar saboreando ciertos rincones del pasado.

Un abrazo... y búscate un sobrenombre en condiciones... que no me sale eso de llamarte hojasdelroble, ¡Bellota!

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Qué duro, es tener un tronco tan duro!

Capitán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Capitán dijo...

Pasado que no existe pero como el roble rebrota en futuro. Hala que los robles no lloran.

Un fuerte abrazo, ya necesitaba yo poemas de un Filodemo que me guíe.

Máster en Nubes dijo...

Pues a mí los robles en general me gustan, y las hojas son bonitas, tanto las que se caen como las que no. El poema da desamparo, ahí buscando. En fin, que el nombre me gusta (y la foto da sensación de solidez no de soledad). Un abrazo caballero.

Aurora

José Miguel Ridao dijo...

Es un poema bellotero pero en el buen sentido, alimento que luego se torna en manjar de dioses, aunque hay que digerirlo.

Un abrazo, 69, esto es tela de misterioso.

Las hojas del roble dijo...

Gracias, Jesús, amigo.

Las hojas del roble dijo...

Pero duro, Javier

Las hojas del roble dijo...

Gracias, Ale

Las hojas del roble dijo...

Eres un figura, Capitán

Las hojas del roble dijo...

Gracias, Aurora.
Poco misterio y mucha historia...