jueves, 26 de noviembre de 2009

Anipomonesis: la impaciencia

Nos devora, nos oprime el corazón y nos rompe los esquemas: la divina impaciencia es una de nuestras peores enemigas y no lo percibimos porque la muy puta sabe besarnos muy bien la boca. A menudo nos va comiendo el terreno hasta que invade absolutamente nuestra esfera personal y logra destrozar de un plumazo proyectos, ilusiones y planteamientos meditados y maduros.
Quien luchó contra ella la conoce y la respeta: es una enemiga dura y constante ( y a los grandes enemigos hay que guardarles el aire).

No me puedo ni escapar
de la divina impaciencia;
conmigo va a terminar.

9 comentarios:

Capitán dijo...

Filodemo, de impaciencia sé algo, o quizá mucho, y qué bien descrita queda, fuente de triunfos breves y de arrepentimientos largos.

Un abrazo

Máster en Nubes dijo...

Bueno, J., qué razón, qué pena la cantidad de cosas y de todo tipo que arruina la impaciencia. Envidio a los pacientes y ordenados, son dos virtudes que nunca se alaban lo bastante, creo.

En vista de lo cual nada como dormir casi todo, 2, 3, o 7 días o un mes al menos a veces. Un abrazo.

PS: Pero algunos impulsos pueden ser buenos ¿no?

Alejandro dijo...

Un enemigo que tengo la suerte de no conocer. Parece que no le encandilaron mis besos.

Un abrazo, 5J, desde mi paciencia... y serénate, que mañana tienes un día durillo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡Viva la bellota!

¡Viva la J!

Fernando Moral dijo...

Qué cierto, pero la impaciencia tiene un enemigo terrible en la edad. Mientras esta aumenta la otra disminuye al mismo ritmo.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

La nueva imagen de tu blog es un alegato contra la impoaciencia.

Un abrazo, 69.

Ah, y animopomonesis lo serás tú...

Miradme al menos dijo...

Apúntame a la lista (listado) de divinos impacientes. Y subiendo...
Un abrazo

América dijo...

La paciencia es un atributo que se ejercita.
Yo la asocio con el repicar de los dedos sobre una mesa y el crepitar del fuego,un cansancio que nos estruja el alma.

Un abrazo de ida y vuelta raudo y veloz.

Las hojas del roble dijo...

Gracias, Capi
Aurora: desde luego que la impaciencia fastidia muchas cosas.
Un abrazo
Mañana, y el otro y el otro, Ale
Viva la J, y lo que viene detrás, Javier
Fernando: a mí me pasa lo contario...
Yo lo seré, Ridao...no sé
Miradme: siempre subiendo, siempre
América:la imagen que propones me parece magistral.