Los poetas que van a Leroy Merlin
pueden oír cómo ruge la Osa Mayor.
Entre galvanizados, estucados, esmaltados y lacados
se van apretando
las pulgadas del tiempo.
La lúgubre góndola
-
(Liszt)
Junto al embarcadero, mecidas por las aguas,
parecen ataúdes, como si aún los cuerpos,
en pugna con la muerte, golpearan la tapa
y el chapote...
Hace 3 días
1 comentario:
Pensaba que los poetas sólo hacían agujeros en el corazón, no en las paredes.
Salud.
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