Al principio fue el verbo,
o, mejor dicho,
los verbos
(gustar, besar, sentir).
Luego llegaron,
impertinentes,
los adjetivos
(guapa, suave, deseada).
Los sustantivos,
con su carga conceptual,
cobraron más tarde protagonismo
(mi vida, mi amor, gitana).
Ahora imperan las interjecciones
(¿Eh…?)
La lúgubre góndola
-
(Liszt)
Junto al embarcadero, mecidas por las aguas,
parecen ataúdes, como si aún los cuerpos,
en pugna con la muerte, golpearan la tapa
y el chapote...
Hace 4 días