Aun conocedor de su destino, el hombre pequeño que vive en la lata de Coca-cola lucha desesperadamente para no caer en las fauces del gigante de dientes amarillos que se la está empinando (la lata): detesta el olor a nicotina.
EL NOMBRE SECRETO DE ROMA
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*¡Intelijencia, dame*
*el nombre exacto de las cosas!*
Juan Ramón Jiménez: *Eternidades* (1918).
Queridos lectores:
Llevo tiempo queriendo i...
Hace 5 días

1 comentario:
Bueno, de vez en cuando, no está tan mal cambiar de hogar.
Salud-os
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