Aun conocedor de su destino, el hombre pequeño que vive en la lata de Coca-cola lucha desesperadamente para no caer en las fauces del gigante de dientes amarillos que se la está empinando (la lata): detesta el olor a nicotina.
LA SEÑAL LUMINOSA
-
Odiaba volar. Hubiese pagado más de la mitad de su millonario sueldo de
entrenador de un potente club de fútbol de Primera División si hubiese
p...
Hace 1 día
