Al principio fue el verbo,
o, mejor dicho,
los verbos
(gustar, besar, sentir).
Luego llegaron,
impertinentes,
los adjetivos
(guapa, suave, deseada).
Los sustantivos,
con su carga conceptual,
cobraron más tarde protagonismo
(mi vida, mi amor, gitana).
Ahora imperan las interjecciones
(¿Eh…?)
Amor nuclear
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*¡Oh, qué feliz había sido!, ¡qué feliz! Él se marchaba de viaje de
trabajo. Y yo contaba los días y las horas para nuestro encuentro. ¡Los
segundos! Fí...
Hace 1 día

