Frente a una poesía romántica,
de autolísicos impenitentes
e histéricos redomados
que solo desean el dolor;
frente a una poesía erótica,
insoportable de humedades,
flujos, líquidos, y otras bilis
que exudan almas y cuerpos viscosos,
se impone la poesía del sentido común,
la renuncia a la libertad a cambio
de una buena hipoteca, colas para ir al baño
y turnos en la colada.
La vida, y ya está.
Saltar la valla
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La final de furbo ha dejado muchas enseñanzas morales, pero para mí esta es
la mejor:
https://www.religionenlibertad.com/.../increible-odisea...
Extracto...
Hace 9 horas

