Hay tribus urbanas
que piensan
que una flor marchita
simboliza el fin del mundo.
Otras,
que brincando por las azoteas
podrán robarle
besos a la luna.
Unas terceras,
inocentes como pájaros,
escriben poemas de amor
al dorso de los billetes...
Cuánta estulticia, Dios santo.
ZVEREV Y EL TIGRE DORMIDO
-
*Al Real Betis Balompié*
Queridos lectores:
Hace más de veinticinco años que soy diabético. No es ningún dato
extraordinario para nad...
Hace 2 días
