Al principio fue el verbo,
o, mejor dicho,
los verbos
(gustar, besar, sentir).
Luego llegaron,
impertinentes,
los adjetivos
(guapa, suave, deseada).
Los sustantivos,
con su carga conceptual,
cobraron más tarde protagonismo
(mi vida, mi amor, gitana).
Ahora imperan las interjecciones
(¿Eh…?)
El magisterio de los árboles, de Javier Gilabert
-
He disfrutado mucho de este poemario no sólo porque es buena poesía, sino
porque los protagonistas son los árboles. Los árboles me han elegido desde
mis in...
Hace 14 horas

